Ese afán de a veces estar a la defensiva precaviendo amenazas... de personas o hechos.
.-Así defino principalmente lo que es... La Desconfianza.
La desconfianza tiene entramados tan enrevesados que circundan entre el bien y el mal.
Es decir;"todos hemos desconfiado de otras personas alguna vez. Pensamos mal de los demás, una frase suya, una mirada, nos sugieren todo un mundo de ideas y no siempre buenas. Algunas de esas ideas, por desgracia, corresponderán a la realidad, otras sin embargo no".
Sucede que el desconfiar, en ocasiones nos ayuda, y otras nos desfavorece. Nos ayuda porque nos hace seres más perspicaz y agudos en las cosas, andamos con límites por la vida precaviendo el mal. Y por otro, podemos arriesgarnos a no gozar, perdernos de esa paz, bienestar momentáneo que pueden experimentar quienes le ven solo el lado positivo a todo, y no inspirar a la gente ser muy confiable, por la misma desconfianza que proyectamos e inspiramos como ente hermético.
"Esta es una situación más o menos habitual que puede dar pie a malos entendidos que necesitan aclararse pero no trascienden más".
Las suposiciones, no tienen nada de malo. Siempre y cuando no llegues al punto de ver cosas donde no las hay. Dado que todo queda en la subjetividad, y donde no hay nada concreto no hay objeto -objetividad.
El problema puede aparecer cuando la persona da por hecho que los demás se van a aprovechar de ellos, les van a hacer daño o les van a engañar.
La desconfianza es una pequeña tormenta de miedo que vuelve arremeter cuando la seguridad de nuestras propiedades y objetos o personas que amamos se ven acechadas por el peligro, ser dañadas, o perdidas o heridas.
Eso es la desconfianza, ver hasta en los hechos más inocentes significados ocultos, oscuros e indecentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario